Camila Baron*

Gabriela Mitidieri**

Fotos: Ariel Feldman

       ¿Qué pasó el 8A? Todavía nuestros cuerpos sienten los embates de tantos días arduos, del remolino de sensaciones y emociones que nos recorrieron durante estas últimas horas de espera, ansiedad y organización. Nuestra histórica demanda cruzó fronteras, entró en cada casa, en cada lugar de trabajo, desbordó las calles, permeó todos los espacios pero no pudo con el anquilosado conservadurismo del Senado.

        El proyecto que había tenido media sanción en la Cámara de Diputados el 13 de junio fue rechazado en una de las madrugadas más frías y húmedas del año por 38 votos contra 31. Aunque en los principales diarios ya no sea noticia nosotras sabemos que somos una revolución viva y que estamos escribiendo la historia. Seguimos intentando ponerle nombre a lo que vivimos durante la jornada del 8A. Reivindicamos nuestra búsqueda incesante y siempre abierta; no está escrito aún hacia dónde se mueve (y nos empuja) la fuerza del feminismo.

 

 

Fotografía: Tropas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, en las calles de Managua, en julio de 1979 / lcr-lagauche.be

En julio de 1979 triunfó una auténtica revolución, que reunía un levantamiento popular, la autoorganización de las ciudades y de los barrios insurgentes, así como la acción del FSLN, una organización política cívico-militar de inspiración marxista-guevarista.

Este artículo es continuación de una serie de artículos elaborados por el autor sobre Nicaragua:

 

 Primera parte: ¿De dónde viene el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo? 

Segunda parte: Nicaragua: La evolución del régimen de Daniel Ortega desde 2007

 

 

Por Lucas Malaspina y Nicolás Rubinstein

 

Las fichas que mueve Facebook para revertir el escándalo de Cambridge Analytica.

La conferencia anual de Facebook para desarrolladores (F8) recibió una previsible atención especial este año, en medio de la peor crisis de la compañía. Pero con excepción de la apertura de Mark Zuckerberg, el evento siguió su propia agenda. Un dato indicativo de que los cambios recientes en las políticas de privacidad -incluida la adopción del protocolo europeo GPDR- tienen un alcance superficial, aunque nada de esto permitió revertir la cuesta arriba de la compañía tras el escándalo de Cambridge Analytica. Un análisis de los nuevos anuncios a la luz de los debates más actuales sobre los usos de las tecnologías, que involucran a otros gigantes como Google y Apple.

Time well spent -de traducibilidad múltiple: tiempo bien gastado, bien usado o bien invertido- es un concepto promovido por Tristan Harris, quien paradójicamente ostentó el título de diseñador ético en Google y abandonó la compañía en 2016, en aras de combatir la “crisis de atención digital” provocada deliberadamente por los gigantes de Internet y las nuevas tecnologías. A estos efectos creó una fundación llamada Centro por una Tecnología Humana, escribe artículos, imparte charlas TED, organiza actos y otros eventos, mientras sus seguidores se multiplican en todo el mundo -lo que se dice todo un militante (no sólo) 2.0. Entre sus laderos se cuentan otros renegados como el ex asesor de Facebook Roger McNamee, en sintonía con las impactantes declaraciones que en su momento hizo Chamath Palihapitiya, otrora importantísimo ejecutivo, cuando confesó su arrepentimiento por contribuir a desarrollar una herramienta que está “desgarrando el tejido social”.

En enero de este año, casi una eternidad antes del affaire Cambridge Analytica, Zuckerberg utilizó el eslogan pergeñado por sus detractores para fundamentar un cambio de orientación en su plataforma -que ya venía siendo sacudida por su responsabilidad en la difusión de las famosas fake news. ¿Se trató de un gesto genuino o de una apropiación cínica con fines espurios? Ante una creciente sensación de aburrimiento, hastío y hasta culpa que se apodera de nuestra experiencia digital, los nuevos algoritmos pretenden favorecer las “interacciones significativas”, reemplazando criterios puramente cuantitativos. El objetivo no es otro que retener a los usuarios. Las medidas dirigidas a aplacar la desconfianza hacia las políticas de privacidad también deben ser entendidas en esta clave. La diferencia con la propuesta de Harris es sutil pero gigantesca. Según la publicación especializada The Verge, este promete ser el próximo gran debate en el ámbito de la tecnología.

por Eric Toussaint

La izquierda, en estos momentos, está dividida en cuanto a la interpretación de lo que está ocurriendo en Nicaragua y, las conclusiones, en consecuencia, difieren. El CADTM AYNA mantiene, también, diferentes miradas al respecto. Publicamos, por lo tanto, opiniones con posturas que difieren, provenientes de militantes de izquierda. Siempre con el deseo de que sea un aporte al debate.

Con el objetivo de ganar las elecciones presidenciales de noviembre de 2006, Daniel Ortega logró que las clases dominantes y, en especial, la cámara patronal COSEP, la iglesia católica representada por el cardenal Ovando y Bravo, los ex presidentes Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, y el FMI vieran aceptable su candidatura. Por otro lado, Ortega había hecho todo lo posible para conservar el apoyo de algunos dirigentes de organizaciones populares sandinistas. Consiguió el poder y así continúa hasta ahora. Esos dirigentes consideran a Daniel Ortega como el protector de una serie de conquistas de sus organizaciones y sobre todo de sus direcciones.

La primera parte de esta entrega contiene un resumen de la situación en Nicaragua a partir de la Revolución 1979 y se encuentra en el siguiente enlace: ¿De dónde viene el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo? 

 

Compartinos tus ideas

¿Tenés algo que te gustaría compartir con nosotros?
¡No dudes en enviarlo!

Enviar artículo

Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.