Por Laura Silva para ANRed

 

Durante la mañana del 14 de junio, mientras festejábamos la media sanción del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), luego de una extensa jornada de vigilia, organizada y garantizada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito, diputados y diputadas comenzaron la disección minuciosa del proyecto artículo por artículo, modificando o revalidando cada uno de ellos. Repasamos y analizamos las modificaciones, que a veces pueden parecer una simple cuestión de terminología, pero que a los efectos de garantizar el acceso al derecho al aborto a la mujer o persona gestante que lo solicite, implica mucho más.

Por Martín Mosquera y Facundo Nahuel Martín

 

Presentación

Ya es un lugar común constatar un eclipse de la discusión estratégica en la izquierda a partir de los años 80. Los últimos debates fundamentales se produjeron en torno al gobierno de Allende y las experiencias guerrilleras en América Latina, o a la revolución portuguesa “de los claveles” y las discusiones sobre el “eurocomunismo”. Desde entonces, los grandes temas estratégicos (partido, Estado, alianzas, poder) parecen haber pasado a segundo plano, en beneficio de un cierto "resistencialismo" social sin perspectiva estratégica. Como es obvio, este “eclipse estratégico” tiene una razón histórica precisa: la “gran derrota” de fines del siglo XX que despejó por décadas la "cuestión del poder" y los problemas de la transición socialista del horizonte de la izquierda radical. Ante la ausencia de nuevas experiencias fundacionales que animaran el debate estratégico –como fueron los triunfos revolucionarios de Rusia, China, Vietnam, Cuba o Nicaragua- la izquierda se polarizó en variantes “clásicas”: o bien una modelización del insurreccionalismo bolchevique, o bien una vía socialdemócrata reformista (o su variante populista en la especificidad latinoamericana).

 

Por Guillermina Huarte para Revista Intersecciones

Fotografía: Camila Díaz

 

El 14 de junio se aprobó en la cámara de diputados la Ley de Interrupción Voluntaria del embarazo. Luego de ser rechazada siete veces, fue la primera vez que se trató el proyecto de ley, implicando un fallo histórico para el movimiento feminista, para las mujeres y personas con capacidad gestante del país.

 

Mucho se ha dicho ya sobre lo que sucedió el miércoles pasado, resulta dificil poner en palabras nuevas algo que desbordó tanto las redes sociales como nos desborda personal y emocionalmente. Reflexiones, fotos, notas, audios, videos circularon antes, durante y después de la aprobación del aborto en la cámara de diputadxs.

Sin dudas, esta victoria no puede pensarse sino como una síntesis de la acumulación política del movimiento feminista del país. La historia de lucha feminista que nos antecede es fundamental para entender el alcance que tuvo la demanda por el aborto legal, seguro y gratuito.

 

 

Traducido por Constanza Filloy para Revista Intersecciones.

 

Thomas Goes: ¿Por qué deberíamos estudiar hoy el trabajo de Nicos Poulantzas, un teórico que murió hace casi 40 años? Dicho de otro modo, ¿qué pueden lxs activistas, las organizaciones y lxs cuadrxs políticos de la izquierda anticapitalista aprender de sus escritos que pueda ser útil, incluso necesario para construir una izquierda fuerte y prometedora?

Panagiotis Sotiris: El trabajo de Nicos Poulantzas es una de las contribuciones más importantes a una posible teoría del Estado y de antagonismos de clase en el Estado.  La de Poulantzas era una concepción altamente original del Estado —el Estado no como un simple instrumento en las manos de la clase dominante, sino como la “condensación material de las relaciones entre las clases”.  Poulantzas ofreció una invaluable aproximación a la complejidad de los Aparatos de Estado, articulando relaciones múltiples entre el Estado y el terreno de la lucha de clases, incluyendo a la esfera productiva, y las múltiples maneras en las que el Estado funciona como un punto nodal en la (re)producción de las estrategias de la clase burguesa1.

Su último libro, Estado, Poder y Socialismo, ofrece uno de las más sofisticadas conceptualizaciones sobre cómo el Estado juega un papel central en la producción y reproducción de medidas represivas y en la interpretación ideológica, pero también incorpora discursos, estrategias y técnicas de poder, en los términos de Foucault.  Este enfoque recuerda al Estado Integral de Antonio Gramsci, en donde la “complejidad de las actividades teóricas y prácticas de la clase dominante no solo justifican y mantienen su dominación, sino que le permiten ganar el consenso activo de aquellos que son gobernados” 2 En este sentido, la teoría del Poulantzas es una herramienta para ayudar a los militantes a entender a qué se enfrentan.

Al mismo tiempo, el concepto relacional de Estado permite teorizar la efectividad de la lucha de clases. Es cierto que ha habido una tendencia a interpretar la concepción relacional como una forma de reformismo, que apunta a una transformación gradual a partir de luchas que son “interiorizadas” en el Estado. Estoy en desacuerdo con la lectura que transforma al trabajo de Poulantzas  en algo similar al reformismo de Eduard Bernstein. De acuerdo con Poulantzas, los aparatos de Estado son la “condensación material de las relaciones de clase”. Por tanto, estamos hablando de un Estado de clase atravesado por los intereses tácticos y estratégicos de la burguesía3  En cualquier caso, no es refugio ni instrumento, sino terreno de antagonismos de clase. Las clases subalternas puede inducir rupturas, apertura y ganancias como parte de una estrategia por la hegemonía, que necesitará, en el límite, de una confrontación con la materialidad de los aparatos represivos del Estado (que en la teoría marxista clásica es descrita como la necesidad de destruir el Estado).  Este es otro importante aviso para la militancia: la política radical no consiste en una larga travesía a través de las instituciones, ni en una simple preparación para una confrontación final con el Estado. Podemos pensar en ella, en cambio, como un complejo dialéctico complejo: la modificación de la relación de fuerzas en la lucha de clases a favor de las clases subalternas, la creación de las condiciones para una hegemonía de la clase trabajadora y la preparación para la confrontación con las estrategias de clase inscritas materialmente en el Estado.

 

Finalmente, quiero enfatizar la importancia de la teorización de Poulantzas sobre el Estado autoritario. Poulantzas fue el primer teórico marxista que tras las consecuencias de la crisis capitalista de 1973-4 sugirió que la reacción de las clases capitalistas y sus representantes políticos en el Estado era el resultado de una reestructuración capitalista (y los primeros signos del giro neoliberal) junto con una transformación autoritaria del Estado. Creo que esta tendencia dual ha sido, desde entonces, una característica constante del poder social y político. Por un lado, se ejemplifica en desarrollos en los Estados capitalistas: en la expansión de la vigilancia represiva, en el movimiento del centro del poder del legislativo al ejecutivo, en el aislamiento de los procesos de toma de decisiones contra toda forma de intervención de las clases populares, y la presentación del alcance del debate político con importancias estratégicas como cuestiones simplemente técnicas. Por otro lado, es algo evidente en el marco institucional autoritario de la Unión Europea, que es en alguna medida, el modelo autoritario por excelencia  del estatismo autoritario en Europa.

 

 

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.