Por Cinzia Arruzza*

Originalmente publicado en MarxismoCritico.com

https://marxismocritico.com/2018/03/07/del-feminismo-de-la-reproduccion-social-a-la-huelga-de-mujeres/

 

En otoño de 2016, las activistas polacas convocaron una huelga de mujeres masiva con el objetivo de frenar una ley parlamentaria que hubiera prohibido el aborto. Estaban inspiradas en la histórica huelga de mujeres contra la desigualdad salarial en Islandia. En octubre de 2016, las activistas argentinas de “Ni una menos” adoptaron también esta táctica para protestar contra la violencia machista. Siguiendo la participación masiva en estas huelgas, las organizaciones feministas de base empezaron a coordinarse internacionalmente para promover una jornada de movilización global en noviembre de 2016, con motivo del día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres. El 26 de noviembre, 300.000 mujeres tomaron las calles en Italia. La convocatoria de una huelga de mujeres el 8 de marzo creció orgánicamente en el seno de estas luchas: iniciada por las activistas polacas que habían organizado la huelga de mujeres de septiembre, en unos meses consiguieron extenderla a cerca de 50 países.

En Estados Unidos, la idea de organizar una huelga de mujeres generó una serie de consideraciones específicas.

La naturaleza masiva de la marcha de mujeres del 21 de junio de 2017 mostró que quizá se daban las condiciones para un renacimiento de la lucha feminista. Al mismo tiempo, la manifestación también reveló las limitaciones estructurales de un tipo de feminismo liberal que había devenido hegemónico desde décadas previas. Esta corriente feminista mostró su verdadera cara en las elecciones primarias del Partido Demócrata, cuando la campaña de Bernie Sanders fue objeto de constantes ataques por parte de las feministas liberales que apoyaban a Hillary Clinton, que argumentaban que votar por Sanders era antifeminista y que las mujeres debían unirse bajo el lema de la “revolución de las mujeres” encarnado por Clinton.  En las elecciones presidenciales, sin embargo, la mayoría de mujeres blancas que votaron optaron por un candidato abiertamente misógino antes que por la mencionada campeona de los derechos de las mujeres. El racismo puede explicar en parte ese voto, pero no explica toda la verdad, yerra a la hora de explicar que el alegato feminista de Clinton no interpelaba a estas mujeres. Puede abordarse esta cuestión mediante una pregunta muy sencilla: ¿Quienes, concretamente, se habían beneficiado del tipo de feminismo liberal que representa Hillary Clinton?

Según la socióloga Leslie McCall: las mujeres que habían completado estudios universitarios en los años 1970, de media ganaban menos que un hombre sin estudios superiores. Sin embargo, esta situación había cambiado drásticamente entre el 2000 y el 2010: mientras el salario medio de la clase trabajadora -hombres y mujeres- caía, los ingresos de una élite de mujeres crecieron, de media, 1,5 veces más que los salarios de los hombres de clase media. Esta transformación fue el resultado de una legislación progresiva como la de la Igualdad Salarial (Equal Pay Act) de 1963, que eliminó la mayoría de las formas más flagrantes de discriminación por género en los centros de trabajo. Este tipo de legislación, sin embargo, se aplicó en un contexto de rápido crecimiento de las desigualdades sociales y económicas para el conjunto de la sociedad. El resultado fue el aumento de la desigualdad económica y social entre las mujeres, con las mujeres de clase alta avanzando exitosas en la reducción de la brecha salarial mientras la diferencia salarial de las mujeres de clase obrera permaneció atrás y en el olvido.

 

Entrevistas realizadas por Federico Piantadosi para Intersecciones


Con motivo de las elecciones italianas, presentamos dos entrevistas a representantes de Potere al Popolo, reagrupamiento de la izquierda anticapitalista italiana que lleva adelante su debut electoral el 4 de marzo luego de una gran campaña que generó un enorme entusiasmo en miles de personas a lo largo y ancho del país. Tal vez el elemento más novedoso e interesante por el que seguir a Potere al Popolo es que apuesta a construir una izquierda popular que sepa enfrentarse a las políticas liberales uniendo movimientos sociales y partidos tradicionales en un único proyecto. A continuación, "dos caras del proyecto": Laura Gaccione, militante de Settembre Rosso, organización que por primera vez participa de elecciones uniéndose a Potere al Popolo, y Paolo Ferrero, ex secretario de Rifondazione Comunista, partido histórico de la izquierda italiana, ahora parte de Potere al Popolo.

 

Por Rodrigo Alonso 

Artículo publicado originalmente en http://www.celag.org/conflicto-agro-uruguayo-capital-la-ofensiva/

El verano uruguayo se vio sacudido por la extensión de una serie de protestas de productores rurales reclamando al Gobierno medidas urgentes para enfrentar lo que entienden como una crisis de rentabilidad en el sector[1]. El movimiento de los “productores autoconvocados”, tuvo su origen por fuera de las gremiales patronales agropecuarias tradicionales. Si bien inicialmente expresó el malestar de pequeños y medianos productores de diversos rubros, rápidamente fue apadrinado por los grandes capitales agrarios y cuenta con el apoyo de todo el arco político de la oposición, las principales cámaras empresariales, las gremiales patronales rurales y la asociación de dueños de medios de comunicación. Estos últimos convocaron y realizaron una extensa cobertura de lo que fue la primera demostración de fuerzas de este movimiento: una concentración en una localidad en el interior del país el pasado 23 de enero, a la que asistieron cerca de 6.000 personas[2].

Entre las medidas exigidas destacan la devaluación de la moneda, el abaratamiento de costos (energético, impositivo) y la atención al problema del endeudamiento del sector. Su principal planteamiento es que el “campo” está cargando con un Estado “ineficiente” y “gigantesco”, que debe ajustarse[3].

La economía política del malestar neo-ruralista

La clave general para entender la “crisis” del agro radica en el descenso de la renta agraria como consecuencia del fin del boom de precios de las materias primas a mediados de 2014. El peso sobrevaluado permitió capturar indirectamente la renta agraria y sostener el poder de compra externa del conjunto de la economía a costa de los márgenes del negocio agroexportador, debido a que el peso alto disminuye los ingresos en pesos de quienes reciben dólares por sus exportaciones [4].

La disyuntiva no es nueva y la enfrentan todos los países exportadores de materias primas. Por un lado, la sobrevaluación del peso ante una oscilación abrupta de los ingresos externos, permite contener la inflación y sostener el salario real, aunque a costa de un deterioro de la rentabilidad agrícola.

 

Escrito en 1986, Daniel Bensaïd se propone hacer el balance de un siglo de experiencias revolucionarias en el contexto de un periodo marcado por un fuerte retroceso del movimiento obrero y social y en el que la perspectiva revolucionaria parece alejarse.

 

Estrategia y partido presenta una reconstrucción de los grandes debates, describe las grandes hipótesis estratégicas y reflexiona sobre el tipo de organización a construir. En suma, retoma los grandes debates que atraviesan la historia de las izquierdas. Con este objetivo, Bensaïd recorre, entre otros, a Marx, Kautsky, Lenin, Luxemburg, Trotsky, Gramsci y Mao... pero también a Andreu Nin, André Gorz, Antón Pannekoek y al guevarismo latinoamericano.

Compartimos el prólogo escrito por Josep Marìa Antentas para la última edición, disponible en Sylone Editorial.

Daniel Bensaïd: de la historia nos muerde la nuca a la lenta impaciencia - Josep Maria Antentas

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.