Entrevista a Stalin Pérez Borges

Stalin Pérez Borges es dirigente sindical y un veterano militante socialista, actualmente integrante de LUCHAS (Liga Unitaria Chavista Socialista) y del Consejo Consultivo de la Central Bolivariana Socialista de los Trabajadores y Trabajadoras (CBST). Intersecciones conversó con él sobre la actual crisis venezolana.

           

Claudio Katz[1]

 

La autoproclamación de Guaidó es la apuesta golpista más ridícula y peligrosa de los últimos años. Con el descarado sostén de Washington, la derecha pretende colocar a un desconocido en la primera magistratura.

Esta vez la señal de largada no fue un acto terrorista, ni otro intento de asesinato de Maduro. Trump puso al frente de la escalada a varios expertos en conspiraciones (Abrams, Pence, Bolton, Rubio) y decidió capturar la empresa venezolana que opera en Estados Unidos (CITGO). Sepultó todos los principios de la seguridad jurídica, para comenzar la apropiación del petróleo de un país que concentra la principal reserva mundial de crudo.

Los gobiernos derechistas de Sudamérica propician el golpe por otras razones. Duque pretende enterrar los Acuerdos de Paz con la guerrilla, luego de encabezar el desmantelamiento de UNASUR. Ya alberga en Colombia al contingente de marines requerido para acompañar cualquier provocación.

Bolsonaro continúa identificando a Venezuela con todas las desgracias del “populismo”. Con esa retórica encubre su improvisado debut en la presidencia y pospone la inevitable decepción de sus votantes.

 

por Cinzia Arruzza

 

El pasado 23 de octubre en Glasgow miles de trabajadoras del sector de la limpieza participaron en la manifestación sindical de PSI, Unison y GMB Union por la igualdad salarial, en la que guardaron un minuto de silencio en recuerdo de las trabajadoras que fallecieron antes de poder ver el día en el que su trabajo fuese valorado y considerado igualmente digno que el de sus compañeros varones.

Este gesto expresaba la conciencia de una larga historia repleta de humillaciones grandes y pequeñas, del trabajo invisible, no reconocido o infrarremunerado, de las injusticias y mezquindades; expresaba también la magnitud del desafío lanzado por la huelga de las mujeres. Igualdad salarial: un objetivo razonable, casi banal, difícil todavía de lograr hasta tal punto que el Foro Económico Mundial ha calculado que, con los datos y las tendencias actuales, harán faltan al menos 217 años para acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres a nivel mundial. Admitiendo que el mundo sea habitable dentro de 217 años.

 Martín Mosquera

 La irrupción de Podemos en 2014 supo movilizar ilusiones y entusiasmos bastante más allá de las fronteras españolas. Bajo la fuerza propulsiva del 15M surgió en aquel entonces una formación  política disruptiva, que contaba con círculos militantes a lo largo de todo el país, denunciaba a la “casta” (PP/PSOE) y se dotaba de un programa "reformista fuerte” con el que se proponía sin complejos “asaltar los cielos”. Sin embargo, hace tiempo que el paisaje es muy diferente. Con la ruptura definitiva entre sus dos principales dirigentes (Pablo Iglesias e Íñigo Errejón) y luego de una interminable crisis interna, parece cerrarse finalmente un ciclo. La "máquina de guerra electoral" pergeñada por ambos, en el momento en que se propusieron darle nueva forma a la explosiva irrupción inicial, dio lugar a un aparato que empezó a devorar a sus propios hijos. El partido entró entonces, como lo describió Josep María Antentas,  en “un proceso de oligarquización interna cuya rapidez y profundidad hubiera noqueado intelectualmente al mismísimo Robert Michels[1]. Y hoy queda poco de lo que caracterizaba a aquellos momentos líricos iniciales. ¿Qué lecciones sacar de esta experiencia? ¿Qué posibilidades quedan aún abiertas? De eso hablamos con Brais Fernández, miembro de la redacción de la revista Viento Sur y militante de Anticapitalistas.

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.