Presentamos una entrevista realizada recientemente a la historiadora alemana Heide Gerstenberger para la revista Période en la que expone algunas ideas principales de su último libro: El mercado y la violencia – el funcionamiento del capitalismo histórico.

Fuente: http://revueperiode.net/violence-et-exploitation-dans-le-capitalisme-historique-entretien-avec-heide-gerstenberger/

Figura clave del “debate alemán sobre la derivación del Estado”, la autora vuelve aquí a exponer los lineamientos generales de su crítica a las principales corrientes de dicho debate, marcando los límites de una derivación puramente lógica de la forma estatal capitalista y la necesidad de incorporar la dimensión histórica al análisis del Estado1. Siguiendo esta crítica, Gerstenberger plantea que, una figura central en la derivación lógica del Estado, el trabajo asalariado libremente contratado, no responde a una lógica general del capitalismo, sino a una de sus formas históricamente determinadas. En consecuencia, se plantea la compatibilidad entre trabajo forzado y acumulación de capital, proponiendo a la figura del asalariado libre, no como forma natural del capital, sino como el resultado de luchas políticas. Llevadas estas reflexiones al plano de las formas actuales de la acumulación capitalista se destaca la existencia de nuevas formas de trabajo forzado surgidas a partir de las políticas desregulatorias implementadas desde los años 70’. Alejada de visiones centradas en una sola forma típica de Estado capitalista, correspondiente únicamente a los países centrales, Gerstenberger se inserta así en el debate sobre las transformaciones en la acumulación de capital, sus relaciones con el Estado y sus formas particulares de existencia en las sociedades periféricas.

Nuestro homenaje es recordarla como la mujer valiente y luchadora que fue. Difundimos esta entrevista por primera vez en español para que su llama no se apague. Marielle habla de sus luchas en el Concejo de Rio, de cómo llegó a la política, de sus dificultades como mujer, negra, madre soltera y favelada. La entrevista forma parte de una serie denominada Mujeres en la política, de la Revista Subjetiva*: 

 

1. Como mujer negra que nació en la favela de Maré no debe haber sido fácil ocupar esta banca e, infelizmente, las mujeres aún son la excepción en ese espacio político. Entonces quisiéramos que nos cuentes quién sos, de dónde venís y cómo llegaste a este cargo.

Marielle: Soy una mujer negra, pero antes de haber hablado mucho de eso, antes de haber reivindicado y comprendido qué es ser una mujer negra en el mundo, yo ya era de la favela. Soy nacida y criada en Maré, que para quien no es de Río es un complejo de dieciséis favelas, complejo porque es un aglomerado y no porque aquel lugar sea más complejo que cualquier otra ciudad, porque estamos hablando de una favela inmersa en Río de Janeiro y que, por lo tanto, es tan compleja como otros barrios.

Entrevista con Keka Bagno, dirigente nacional de Insurgencia/PSOL

Por Gabriela Mitidieri / Democracia Socialista

A raíz del asesinato político cometido contra la concejala Marielle Franco, su compañera en Insurgencia y en el PSOL Keka Bagno compartió algunas reflexiones sobre la trayectoria militante de Marielle y sobre lo que implica su muerte.  

“No es fácil hablar sobre esto... Marielle fue concejala por el Estado de Río de Janeiro, desde 2016, la quinta más votada. Era una mujer negra, vivía en una favela de Río, fue una mujer que desde el inicio luchó por el pueblo negro, siempre denunció a la milicia en el Estado de Río, los asesinatos de las personas negras, principalmente relacionado con la guerra contra las drogas. Marielle era una feminista negra y ella reivindicaba la “democracia feminista”, como ella le llamaba. En el día 28 de febrero fue elegida como relatora en la cámara de lxs concejalxs para dar cuenta de la intervención militar que el gobierno de Temer aplicó en el Estado de Río de Janeiro y que ella denunciaba. El día 10 de marzo ella presentó una denuncia pública en Acarí (barrio de Río) sobre este tema. Ayer fue asesinada de 9 tiros que impactaron en su auto, 4 de esos tiros fueron a su cabeza. Fue una ejecución. Brasil es un país que mata personas negras. Es un país que hace la “guerra contra los drogas” contra el pueblo negro. Es un país en el que los femicidios de mujeres negras aumenta, mientras se reducen los femicidios de mujeres blancas. Es un país racista. Es un país misógino. Es un país que nunca aceptaría una mujer negra en la posición en la que estaba Marielle. Marielle fue lejos, lo que ella consiguió, la fuerza para las mujeres de las favelas de Río, de las favelas de Brasil. Ella nos inspira. Ella era muy hermosa, conversaba con todxs sin hacer distinción, en cualquier momento. Entonces hoy nosotrxs estamos denunciando en todos los estados en los que estamos la ejecución de Marielle, denunciando los asesinatos cometidos contra las personas negras. Y que las vidas negras importan. Es muy doloroso, para nosotrxs en Insurgencia, para nosotrxs en el PSOL pero nosotrxs también tenemos que denunciar que las mujeres negras en la política precisamos de más cuidado. Nosotras, mujeres negras ocupando espacios de poder necesitamos de más atención y seguridad. Porque nosotras denunciamos toda negligencia del Estado. Entonces no nos quieren en esos espacios de poder. No quieren que nosotras manchemos esa estructura que es patriarcal, que es hetero-cis-sexual. Que es blanca. Y que es masculina. Hoy nosotrxs tenemos mucho dolor, rabia. No hay nada que explique, no hay respuesta que consuele nuestro dolor y nuestra tristeza.”

 

 Marielle Franco, legisladora del Partido Socialismo y Libertad asesinada en Río de Janeiro

Por Cinzia Arruzza*

Originalmente publicado en MarxismoCritico.com

https://marxismocritico.com/2018/03/07/del-feminismo-de-la-reproduccion-social-a-la-huelga-de-mujeres/

 

En otoño de 2016, las activistas polacas convocaron una huelga de mujeres masiva con el objetivo de frenar una ley parlamentaria que hubiera prohibido el aborto. Estaban inspiradas en la histórica huelga de mujeres contra la desigualdad salarial en Islandia. En octubre de 2016, las activistas argentinas de “Ni una menos” adoptaron también esta táctica para protestar contra la violencia machista. Siguiendo la participación masiva en estas huelgas, las organizaciones feministas de base empezaron a coordinarse internacionalmente para promover una jornada de movilización global en noviembre de 2016, con motivo del día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres. El 26 de noviembre, 300.000 mujeres tomaron las calles en Italia. La convocatoria de una huelga de mujeres el 8 de marzo creció orgánicamente en el seno de estas luchas: iniciada por las activistas polacas que habían organizado la huelga de mujeres de septiembre, en unos meses consiguieron extenderla a cerca de 50 países.

En Estados Unidos, la idea de organizar una huelga de mujeres generó una serie de consideraciones específicas.

La naturaleza masiva de la marcha de mujeres del 21 de junio de 2017 mostró que quizá se daban las condiciones para un renacimiento de la lucha feminista. Al mismo tiempo, la manifestación también reveló las limitaciones estructurales de un tipo de feminismo liberal que había devenido hegemónico desde décadas previas. Esta corriente feminista mostró su verdadera cara en las elecciones primarias del Partido Demócrata, cuando la campaña de Bernie Sanders fue objeto de constantes ataques por parte de las feministas liberales que apoyaban a Hillary Clinton, que argumentaban que votar por Sanders era antifeminista y que las mujeres debían unirse bajo el lema de la “revolución de las mujeres” encarnado por Clinton.  En las elecciones presidenciales, sin embargo, la mayoría de mujeres blancas que votaron optaron por un candidato abiertamente misógino antes que por la mencionada campeona de los derechos de las mujeres. El racismo puede explicar en parte ese voto, pero no explica toda la verdad, yerra a la hora de explicar que el alegato feminista de Clinton no interpelaba a estas mujeres. Puede abordarse esta cuestión mediante una pregunta muy sencilla: ¿Quienes, concretamente, se habían beneficiado del tipo de feminismo liberal que representa Hillary Clinton?

Según la socióloga Leslie McCall: las mujeres que habían completado estudios universitarios en los años 1970, de media ganaban menos que un hombre sin estudios superiores. Sin embargo, esta situación había cambiado drásticamente entre el 2000 y el 2010: mientras el salario medio de la clase trabajadora -hombres y mujeres- caía, los ingresos de una élite de mujeres crecieron, de media, 1,5 veces más que los salarios de los hombres de clase media. Esta transformación fue el resultado de una legislación progresiva como la de la Igualdad Salarial (Equal Pay Act) de 1963, que eliminó la mayoría de las formas más flagrantes de discriminación por género en los centros de trabajo. Este tipo de legislación, sin embargo, se aplicó en un contexto de rápido crecimiento de las desigualdades sociales y económicas para el conjunto de la sociedad. El resultado fue el aumento de la desigualdad económica y social entre las mujeres, con las mujeres de clase alta avanzando exitosas en la reducción de la brecha salarial mientras la diferencia salarial de las mujeres de clase obrera permaneció atrás y en el olvido.

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Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.