• ¡Marielle presente! Entrevista con Keka Bagno, dirigente nacional de Insurgencia/PSOL

    Por Gabriela Mitidieri / Democracia Socialista

    A raíz del asesinato político cometido contra la concejala Marielle Franco, su compañera en Insurgencia y en el PSOL Keka Bagno compartió algunas reflexiones sobre la trayectoria militante de Marielle y sobre lo que implica su muerte.  

  • ¿Quién es Guillermo Boulos? Entrevista con el candidato del PSOL

                                                                 Foto Midia Ninja

    Por Nicolás Valenzuela Paterakis y João Telésforo. Con la colaboración de Mariana Cruz, Daniela Miranda y Salvador Ferrer
    Publicada originalmente en Revista De Frente

     Guilherme Boulos es actualmente Coordinador Nacional del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y del Frente Pueblo sin Miedo. Además, es precandidato del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) a la presidencia de la República. Boulos no era dirigente ni militante del PSOL, se afilió recientemente a partir de una alianza construida entre el partido y un grupo de movimientos sociales para lanzar su candidatura presidencial. La candidata a la Vice-Presidencia será Sônia Guajajara, coordinadora de la Articulación de los Pueblos Indígenas del Brasil (APIB). #DeFrente conversó con él en Brasilia.

     #DeFrente: Brasil, en el último período, vio emerger con fuerza el carácter oligárquico de varias instituciones, además del aumento de la represión a los movimientos sociales, el golpe contra Dilma y el comportamiento de los tribunales en el caso Lula. ¿Qué posibilidades hay para una disputa democrática, y qué lleva al MTST y ese campo social más amplio que lleva a la candidatura a comprender que es importante dar esta disputa en este momento?

     Tenemos hoy en Brasil una institucionalidad viciada, un sistema político que está en el suelo, que perdió la capacidad mínima de cohesionar a la sociedad, de formar mayorías  y que, finalmente, se expresa en una crisis de representatividad, en un sentimiento de anti-politica generalizada en nuestra sociedad. Nadie se  siente representado por este sistema político, a excepción del 1% que siempre ha capturado el Estado brasileño.

  • “Me alegra haber estado en los levantamientos de Stonewall”

    En un nuevo aniversario de los levantamientos de 1969, que dieron origen a las Marchas del Orgullo LGBTIQ en todo el mundo, y en el contexto de una nueva movilización contra los travesticidios en Argentina, recuperamos esta entrevista a Sylvia Rivera (activista trans, protagonista de los levantamientos de Stonewall, fundadora de STAR -Street Transvestite Action Revolutionaries-). 

  • “Minimizar el conflicto de clases despolitiza la sociedad”

    Guilherme Boulos es dirigente del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y candidato presidencial del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Además de ser activista, Boulos es profesor y escritor, graduado en filosofía, especializado en psicología clínica y tiene una maestría en psiquiatría. Es la primera vez que se presenta a un cargo electivo y lo hace en fórmula con la activista indígena Sônia Bone Guajajara.

     

  • Aborto Legal: “la letra chica” del proyecto de ley

    Por Laura Silva para ANRed

     

    Durante la mañana del 14 de junio, mientras festejábamos la media sanción del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), luego de una extensa jornada de vigilia, organizada y garantizada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito, diputados y diputadas comenzaron la disección minuciosa del proyecto artículo por artículo, modificando o revalidando cada uno de ellos. Repasamos y analizamos las modificaciones, que a veces pueden parecer una simple cuestión de terminología, pero que a los efectos de garantizar el acceso al derecho al aborto a la mujer o persona gestante que lo solicite, implica mucho más.

  • Bolsonarismo: ¿Qué viene después?

    Por Vanessa Dourado

    11 de Octubre de 2018

    Brasil vive un capítulo triste de su historia. La inesperada ascensión del Bolsonaro es resultado de un de un deterioro de político-social sintomático que se observa no solo en Brasil, pero que se manifiesta también en Europa y, en cierta medida, también en Latinoamérica. Esto se evidencia con el triunfo de Trump y con las olas neofascistas europeas y también con la negación de la política por parte de las sociedades descontentas con losmodos operandi de la democracia burguesa.

  • Carta abierta al Padre Pepe desde el Feminismo Popular

    Por Gabriela Mitidieri (Democracia Socialista)*  

    Padre Pepe Di Paola,

    En el día de ayer, usted, reconocido referente entre los curas villeros por su trabajo territorial en la Villa 21-24, realizó una polémica intervención en el marco de los debates previos al tratamiento del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo en las cámaras legislativas.

  • Cuatro años de Podemos, ni un segundo que perder

     
    Por Miguel Urbán

    Hoy se cumplen cuatro años de Podemos. Cuatro años de aquel manifiesto “Mover ficha” que inició una aventura política extraordinaria, contradictoria, intensa, desbordante. Cuatro años de disputa abierta con el Régimen, sus partidos y poderes fácticos. Cuatro años tratando de recoger el impulso de la calle y patear el tablero político. Cuatro años que han dado para mucho. También para la propia transformación de Podemos.

    Mucho se habló durante nuestros primeros meses de vida de la “hipótesis populista” y del efecto novedad de la “nueva política”. Pero siempre hubo dos condiciones previas que pasaron más desapercibidas: la sensación de desborde, con la gente haciendo política sin esperar a nadie, la auto-organizacion popular, creando y animando Círculos aun cuando no existía una estructura de partido formal, lanzando propuestas, echando raíces en sus territorios en un proceso de empoderamiento popular que venía directamente del espíritu del 15M; y, por otro lado, el efecto sorpresa, esa “guerra relámpago” que buscaba pillarles con el pie cambiado antes de que “nos tomasen la medida”. Algunos criticamos entonces que poner todos las energias en un asalto institucional fulgurante, renunciando a una complementaria construcción interior y periférica en paralelo más pausada y sólida, corría el riesgo de debilitar los pilares de ese “cambio político” en marcha. Hoy ya nadie duda en Podemos de que la “máquina de guerra electoral” por sí sola no bastaba.

    Constatar esta insuficiencia no es solo una cuestión ideológica, sino también de pura táctica política. En este tiempo, el Régimen se ha recompuesto en parte del golpe inicial, ha generado sus propios antídotos, desde Pedro Sánchez a Ciudadanos, pasando por Felipe VI. El contraataque hace tiempo que está en marcha. El Régimen se defiende atacando. Intenta cerrar por arriba una crisis mientras muerde a quienes siguen señalándola como lo que es: una herida abierta. No les pongamos fácil devolvernos los golpes.

  • El paisaje tras diciembre: consenso, coerción e "inestabilidad hegemónica"

    Martín Mosquera

    7/01/18

    Introducción

    Los eventos se suceden con rapidez. Reconstruyamos con cierto detenimiento, entonces,  las características del cuadro político actual. El 22 de octubre Cambiemos obtuvo un triunfo electoral contundente. Con este reforzamiento se propuso finalmente dejar atrás el "gradualismo" precedente (al menos en los términos que conocimos) e intentar el pasaje hacia su "etapa programática". Se habló entonces del "cambio cultural", del "ahora o nunca" y se presentó al Parlamento un paquete de leyes que iniciaban el periodo de las "reformas estructurales". El gobierno entrando en una fase de aceleración descarta la hipótesis de que el gradualismo de los primeros dos años pudiera ser la medida de una forma de gobernabilidad hegemónica para una derecha posible. Se trató, más bien, del impulso necesario para intentar el "gran salto adelante".

    El cambio de fase parece indicar también un cambio de táctica respecto al movimiento de masas. Ya no tendremos, en lo esencial, tanta susceptibilidad a la reacción popular ni tanta redefinición de políticas al compás del pulso social. El gobierno se propone ahora embestir de frente contra la resistencia popular. Necesita infringir una derrota que le permita desmoralizar al movimiento social y entrar en una fase más despejada para la aplicación de sus políticas. A sabiendas de que no opera sobre el terreno fértil de una gran derrota social que lo preceda, el gobierno necesita generarla desde el Estado. Para tomar ejemplos clásicos, precisa lo que la derrota de la "huelga minera" fue para el despliegue del neoliberalismo en Gran Bretaña o lo que el fracaso de todas las luchas del ciclo 89-91 (ferro­viarios, telefónicos, obreros de SOMISA, entre otros)  fueron para Menem en su tránsito hacia la estabilidad y el amplio consentimiento social del plan de convertibilidad. 

  • Ele Não. Para derrotar a Bolsonaro y defender los derechos, en la segunda vuelta el PSOL defiende el voto a Haddad y Manuela

    Declaración del PSOL (Partido Socialismo y Libertad-Brasil)



    Las elecciones en la primera vuelta terminaron manteniendo el mismo escenario de inestabilidad y polarización provocadas por el golpe de 2016, que profundizó una crisis económica y social que ya se desarrollaba. También profundizó una crisis de representación política de tales dimensiones que generó las condiciones para el surgimiento de una candidatura de extrema derecha y que llegó a la segunda vuelta con apoyo de parte considerable de las clases dominantes. La elección golpeó a diferentes caciques políticos, haciendo que la extrema derecha capitalizara la rabia social contra el "sistema".

    La segunda vuelta es la continuidad de la lucha contra el fascismo y el golpe. La tarea central en ese momento es, por lo tanto, derrotar a Bolsonaro. Su derrota abre la posibilidad de bloquear la agenda iniciada por Temer, garantizar la soberanía nacional y reunir las condiciones para seguir defendiendo las conquistas democráticas frente al autoritarismo. Para ello el PSOL apoyará a partir de ahora la candidatura de Haddad y Manuela, aun manteniendo diferencias políticas y preservando nuestra independencia. Convocamos a toda nuestra militancia a tomar las calles para continuar diciendo en alto y claro: ¡él no!

  • Facebook en crisis

    Las dudas que desató la maniobra de aprovechamiento de datos personales: ¿cuántos casos como el de Cambridge Analytica siguen en marcha? ¿Quién controla la información que las aplicaciones obtienen de nosotros? ¿A dónde se dirige la relación entre redes sociales, circulación de noticias y política?

     

  • La épica de un país ordenado. En torno a la caracterización del Gobierno Cambiemos

     

    Por Adrián Piva

    16 de Diciembre de 2017

    La pregunta sobre el carácter del gobierno Cambiemos ha recibido dos grandes respuestas. La primera, centrada en una determinada definición de su objetivo principal, puede sintetizarse en la expresión “gobierno del ajuste”. La segunda, que puso énfasis en la composición del personal de gobierno puede resumirse en su definición como “gobierno de los CEOS”. Ambas respuestas encuentran fundamentos en aspectos contrastables de la composición y acción del gobierno. Es indudable que desde su asunción ha llevado a cabo medidas que apuntan – no siempre de manera consistente – a la reducción del gasto público, centralmente la reducción de subsidios al transporte y la energía, y a la redistribución regresiva del ingreso. También es innegable que desde 1983 nunca ha habido tantos funcionarios procedentes del mundo empresario, en particular, de la alta gerencia. Sin embargo, un análisis riguroso de la acción y los resultados de gobierno nos da una imagen más matizada. La magnitud del ajuste es más bien modesta en términos comparativos y la orientación general de las políticas – sobre todo a la luz de las medidas efectivamente implementadas, más allá de los intentos iniciales del gobierno – no responde linealmente a una fracción o agrupamiento empresario. Si esto es así, y aquí sostendremos que efectivamente lo es, el problema de la caracterización del actual gobierno permanece abierto. En lo que sigue intentaremos dar algunos argumentos a favor de la hipótesis de que el rasgo más específico de este gobierno es su objetivo de restaurar la autoridad del capital a nivel social y en el lugar de trabajo. Pero también que ha sido capaz de presentar esta tarea como la de una restauración del orden y la autoridad de la ley sin más adjetivos. Dio así expresión a la demanda de orden de amplios sectores de la población y encontró de ese modo fundamentos para la construcción de consenso en torno al programa restaurador.

  • La vía estrecha del nuevo gobierno y los retos de Unidos Podemos

    por Jaime Pastor

     

    El triunfo de la moción de censura constructiva presentada por Pedro Sánchez este 1 de junio y el consiguiente desalojo de M. Rajoy de la Moncloa constituyen sin duda una buena noticia y así ha sido recibida por una amplia mayoría de la sociedad española. Se abre así un nuevo escenario político lleno de incógnitas y sin grandes ilusiones respecto al nuevo gobierno que va a formarse en los próximos días, pero al menos se cierra una etapa de brutales ataques a derechos y libertades fundamentales en todos los frentes posibles.

  • Las fantasías neoliberales de Macri

    Por Claudio Katz

    A mitad de su mandato Macri no puede ocultar el monumental abismo entre sus promesas y la realidad. Auguraba una lluvia de dólares para bajar la inflación, con alto crecimiento, creación de empleos, boom de emprendedores y erradicación del asistencialismo.

    También pronosticaba una drástica reducción del déficit fiscal y un manantial de dinero para obras públicas proveniente del fin de la corrupción. Proclamaba, además, que el “retorno al mundo” sería premiado con un gran financiamiento productivo y una expansión de las exportaciones.

    El incumplimiento de estas previsiones fue muy visible desde el principio. Por eso el gobierno trasladó el despegue para el segundo semestre y luego pospuso el debut para el año siguiente. Ahora disfraza con nuevas artimañas sus magros resultados.

  • Marielle Franco: mujer, negra, LGBT e hija de la favela

    Nuestro homenaje es recordarla como la mujer valiente y luchadora que fue. Difundimos esta entrevista por primera vez en español para que su llama no se apague. Marielle habla de sus luchas en el Concejo de Rio, de cómo llegó a la política, de sus dificultades como mujer, negra, madre soltera y favelada. La entrevista forma parte de una serie denominada Mujeres en la política, de la Revista Subjetiva*: 

     

    1. Como mujer negra que nació en la favela de Maré no debe haber sido fácil ocupar esta banca e, infelizmente, las mujeres aún son la excepción en ese espacio político. Entonces quisiéramos que nos cuentes quién sos, de dónde venís y cómo llegaste a este cargo.

    Marielle: Soy una mujer negra, pero antes de haber hablado mucho de eso, antes de haber reivindicado y comprendido qué es ser una mujer negra en el mundo, yo ya era de la favela. Soy nacida y criada en Maré, que para quien no es de Río es un complejo de dieciséis favelas, complejo porque es un aglomerado y no porque aquel lugar sea más complejo que cualquier otra ciudad, porque estamos hablando de una favela inmersa en Río de Janeiro y que, por lo tanto, es tan compleja como otros barrios.

  • Nicaragua sublevada

     Entrevista a Mónica Baltodano *

    Por Informationsbüro Nicaragua. Publicado orignalmente en: http://vientosur.info/spip.php?article13767

  • Nicaragua y la izquierda muerta

    Seguir apoyando al régimen orteguista, es hacer una política profundamente conservadora, anquilosada por el miedo a deshacerse del dogma conocido que nos lo explica todo: el bien, aquí; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede. Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosterónica, es la que se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. La que mira a Nicaragua para aprender cómo recoger aquí el malestar social sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unívoco, homogéneamente oprimido por la mano del capital o del imperio.

     

    Por Amaia Pérez Orozco

     

    Pasan tantas cosas y tan terribles en este mundo de mierda. Está tan mal todo, en tantos sitios, que el corazón, la cabeza, el tiempo no dan para responder a todo lo que sucede.

    Y, entonces, en Nicaragua se desata la represión. Una represión que venía fraguándose de lejos y que se evidenciaba en el ahogo de la lucha por la soberanía de los cuerpos, ejemplarizado con la prohibición absoluta del aborto. Una represión que se ha desatado en sus formas más virulentas desde abril, con muertes primero, con detenciones, agresiones sexuales, torturas, despidos políticos y exilios después. 

    Se desata todo esto y hay quienes no tienen la capacidad de convertir la lucha contra la represión del régimen de Ortega-Murillo en una prioridad, porque el mundo nos desborda. Hasta aquí, comprensible y ¿lamentablemente aceptable? Pero lo que resulta a todas luces inaceptable (quizá sí lamentablemente comprensible) es justificar la represión en nombre de una supuesta resistencia al imperialismo yankee. 

    En nombre de una supuesta izquierda, se articulan todo tipo de planteamientos conspiranoicos: la Caravana de Solidaridad Internacional y el movimiento feminista nicaragüense están financiados por la USAID; el capital norteamericano pretende retomar posiciones frente al chino. Es el imperialismo, la sombra omnipresente que maneja las vidas de tantas y tantas y tantos nicas. Son sus títeres, aunque ellxs se crean que actúan por sí mismxs cada día que se lo juegan todo; que se juegan la tranquilidad del anonimato o la connivencia por salir a un tranque, por apoyar un centro médico clandestino, por protestar ante una prisión, por conformar una articulación de movimientos sociales contra el orteguismo. 

    ¿Qué izquierda es esta? ¿Qué clase de izquierda es un planteamiento político que nos lee como meras marionetas de una mano que lo puede todo, negando la inteligencia vital y política de las personas en función de cómo calcemos en un esquema de distribución de culpas preconcebido? Hay quienes, frente a la retórica del más-allá-de-la-izquierda-y-la-derecha, hemos defendido el valor de esta etiqueta… No por la etiqueta en sí, que vale nada. Sino por lo que contiene. Pero, a la hora de la verdad… ¿qué contiene?

    La izquierda es una política de lo vivo: la que es capaz de comprender los procesos, las relaciones, las situaciones históricas vivas; más aún aquellas que nos desbordan y nos rompen los esquemas. Es una política de la valentía. La que no se aferra a un dogma impuesto y prefabricado. La que mira a los ojos y escucha a las compañeras más acá de su pre-adscripción a ningún color. La que hace todo eso marcando líneas rojas: La línea roja de la soberanía sobre la propia vida particular y colectiva, y sobre la propia tierra. Claro que sí. La que apoya un proceso de rebeldía para que no se lo adueñe o meriende nadie ajeno al pueblo mismo. La línea roja de la justicia social, peleando por que el proceso de rebelión vaya de la mano de una redistribución del poder socioeconómico, y apoya a los movimientos de base para que sean fuertes y marquen el ritmo y el contenido de la resistencia frente a otros actores, como iglesia y empresarios, aliados dadas las circunstancias, pero aliados extraños, coyunturales, parciales y/o indeseables.

    Seguir apoyando al régimen orteguista, llamar a eso segunda fase de la revolución, es hacer una política de la abstracción sobre lo vivo, una política de los esquemas muertos sobre las ilusiones que se hacen carne cada día. Una política que no se atreve a cuestionarse ni a revisarse. Es una política profundamente conservadora, que se anquilosa por el miedo a deshacerse de lo conocido que nos lo explica todo: el bien, aquí; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede.

    Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosterónica, se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. Una izquierda viva y valiente es una izquierda que apoya a las compañeras feministas, que, por vericuetos de la historia, se encuentran luchando, en parte, con quienes están en profundo desacuerdo, por otra parte.

    Una izquierda viva y valiente es la que mira a Nicaragua y se pregunta por lo que nos sucede aquí: por cómo vamos a (re)construir nuestro sujeto de lucha, asumiendo que, o es para todas-todos-todes, o no hay liberación, emancipación ni subversión posibles. La que mira a Nicaragua para aprender cómo recoger aquí el malestar social y luchar contra la precariedad vital como régimen político sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unívoco, homogéneamente oprimido por la mano del capital o el imperio y subyugado al dogma del bien y el mal. La que asume la complicadísima tarea de hacerse eco de la dolorosa sensación de que nos la han colado: nos prometían el sueño americano, y resulta que en este mundo no caben los sueños de todas las personas. Y entonces… ¿qué?, ¿otro mundo donde sí quepamos o echamos a quien sobra? Abordar este momento y rebelarse contra la receta que dictamina la expulsión para los de fuera y el orden para los de dentro (bien colocados por jerarquía social, de género y racialización) exige mucha valentía construida desde la vida misma y que resuelva la vida misma, aquí y ahora.

    Nicaragua, como México o como Brasil, no es un otro: es un espejo en el que mirarnos para cambiar y aprender. Y, ante ese espejo, hay quienes reiteran una política de izquierdas muerta. Atrevámonos a ensayar una política viva.

     

    Publicado originalmente en El Salto Web:

    https://www.elsaltodiario.com/vidas-precarias/nicaragua-y-la-izquierda-viva-y-la-izquierda-muerta

     

     

  • No en nuestro nombre

    Por Camila Baron

    Fotografía: Luciana Rolón 

    El viernes se conoció, con un mes de retraso, la letra chica del acuerdo con el FMI. En esta nota proponemos una traducción en clave feminista de lo que implican los puntos de esa agenda, que no es la nuestra.

    Debajo de un título que dice “apoyar la equidad de género”, se lee:

    ·       Además de la ampliación de la asistencia social que propuso el gobierno, se tendrá especial atención en brindar protección a las mujeres. En Argentina hay una clara inequidad de género en el mercado laboral, con una participación de la fuerza de trabajo femenina por debajo del resto de Latinoamérica. En Argentina, el 39% de las mujeres trabaja en el mercado informal (contra el 34% de los hombres) y hay un 24% de brecha salarial entre mujeres y hombres.

  • Otro camino para enfrentar la crisis

    por Claudio Katz1

     

    La reciente devaluación empuja al país a una dramática espiral de inflación recesión y pobreza. Como Argentina ya conoció en varias oportunidades esa degradación, urge formular propuestas acordes con la gravedad de la situación.

  • Otro diciembre de gran viraje

     

    Por Claudio Katz1

     Los dilemas que afronta Argentina en diciembre volvieron a emerger con gran intensidad. Macri lanzó su atropello neoliberal y chocó con una monumental reacción popular. Logró aprobar la ley contra los jubilados, pero a un costo político altísimo que licuó su avance electoral. La victoria pírrica que consiguió en el Parlamento no compensó lo perdido en las calles. Confrontó con los sindicatos y los movimientos sociales, abrió un severo conflicto con su base social, erosionó el idilio con el PJ y la CGT y desnudó su virulento perfil represivo.

     El gobierno adelantó la votación sabiendo que el tiempo le jugaba en contra. Tuvo que levantar la sesión inicial (con o sin quórum) ante la magnitud de la protesta. Luego militarizó el Congreso, redobló la extorsión de los gobernadores, reforzó las amenazas judiciales y acentuó la intimidación mediática. La oprobiosa ley que impuso deslegitima su gestión ante la mayoría de la población.

     UNA SUBLEVACIÓN MAYÚSCULA

     Macri concertó un pacto con los gobernadores, para financiar la reelección de Vidal y sus colegas del interior con los ingresos de los jubilados. Negoció con la zanahoria y el garrote. Prometió facilitar el endeudamiento de las provincias y amenazó con bloquear el pago de los sueldos.

     El mismo combo utilizó con la jerarquía sindical. Garantizó el manejo burocrático de las obras sociales y la ilegalización de 300 gremios opositores. Pero también insinuó la multiplicación de los encarcelamientos por negocios turbios, que ya provocaron la caída del “Pata” Medina.

     La sensación que Macri arrollaba duró poco. Al concentrar su ataque en el sensible tema de los jubilados desató la indignación. Todos sus engaños se estrellaron con la masiva oposición registrada por las encuestas. Los disfraces utilizados para vender la “reparación histórica” no dieron resultado. Nadie pudo “comunicar bien” el descarado robo al sector pasivo.

     La respuesta popular sumó sectores y descolocó a los aparatos. Comenzó con marchas sindicales y una variada sucesión de actos que culminaron en la impactante manifestación de los movimientos sociales. Hasta la CGT tuvo que despertarse con un paro que anuló, relanzó y finalmente obstruyó. La inmensa movilización de medio millón de personas retrató el descontento general. Diversas organizaciones confluyeron en un mitin de elevada combatividad y densidad social.

     Numerosos votantes de Cambiemos se sumaron (o convalidaron) la protesta. Por eso Macri ni siquiera consideró la convocatoria a una marcha derechista de la clase media contra los sindicatos. La receta de abril quedó desactualizada. Esta vez una parte de sus seguidores acompañó a los jubilados con impactantes cacerolazos nocturnos.