• ¡Marielle presente!

    Entrevista con Keka Bagno, dirigente nacional de Insurgencia/PSOL

    Por Gabriela Mitidieri / Democracia Socialista

    A raíz del asesinato político cometido contra la concejala Marielle Franco, su compañera en Insurgencia y en el PSOL Keka Bagno compartió algunas reflexiones sobre la trayectoria militante de Marielle y sobre lo que implica su muerte.  

    “No es fácil hablar sobre esto... Marielle fue concejala por el Estado de Río de Janeiro, desde 2016, la quinta más votada. Era una mujer negra, vivía en una favela de Río, fue una mujer que desde el inicio luchó por el pueblo negro, siempre denunció a la milicia en el Estado de Río, los asesinatos de las personas negras, principalmente relacionado con la guerra contra las drogas. Marielle era una feminista negra y ella reivindicaba la “democracia feminista”, como ella le llamaba. En el día 28 de febrero fue elegida como relatora en la cámara de lxs concejalxs para dar cuenta de la intervención militar que el gobierno de Temer aplicó en el Estado de Río de Janeiro y que ella denunciaba. El día 10 de marzo ella presentó una denuncia pública en Acarí (barrio de Río) sobre este tema. Ayer fue asesinada de 9 tiros que impactaron en su auto, 4 de esos tiros fueron a su cabeza. Fue una ejecución. Brasil es un país que mata personas negras. Es un país que hace la “guerra contra los drogas” contra el pueblo negro. Es un país en el que los femicidios de mujeres negras aumenta, mientras se reducen los femicidios de mujeres blancas. Es un país racista. Es un país misógino. Es un país que nunca aceptaría una mujer negra en la posición en la que estaba Marielle. Marielle fue lejos, lo que ella consiguió, la fuerza para las mujeres de las favelas de Río, de las favelas de Brasil. Ella nos inspira. Ella era muy hermosa, conversaba con todxs sin hacer distinción, en cualquier momento. Entonces hoy nosotrxs estamos denunciando en todos los estados en los que estamos la ejecución de Marielle, denunciando los asesinatos cometidos contra las personas negras. Y que las vidas negras importan. Es muy doloroso, para nosotrxs en Insurgencia, para nosotrxs en el PSOL pero nosotrxs también tenemos que denunciar que las mujeres negras en la política precisamos de más cuidado. Nosotras, mujeres negras ocupando espacios de poder necesitamos de más atención y seguridad. Porque nosotras denunciamos toda negligencia del Estado. Entonces no nos quieren en esos espacios de poder. No quieren que nosotras manchemos esa estructura que es patriarcal, que es hetero-cis-sexual. Que es blanca. Y que es masculina. Hoy nosotrxs tenemos mucho dolor, rabia. No hay nada que explique, no hay respuesta que consuele nuestro dolor y nuestra tristeza.”

     

     Marielle Franco, legisladora del Partido Socialismo y Libertad asesinada en Río de Janeiro

  • ¿El género del capitalismo? Crítica de la masculinidad y estrategia feminista

     

    Por Facundo Martín, militante de Democracia Socialista –  CAUCE Universidad de Buenos Aires

    Desde dónde hablo

    El feminismo, el activismo LGBT y la militancia de género nos incomodan. Ese es el punto de partida con el que los cis varones tenemos que empezar a pensar estas cuestiones. El activismo feminista y LGBT atraviesa los cuerpos, desdibuja los roles asignados, pone en cuestión nuestra vinculación con el lenguaje y la identidad. Y todo eso incomoda, preocupa, perturba y a veces también angustia. Es facilista y falaz apoyar el combate contra el patriarcado y la heteronorma sin reconocer esa incomodidad. Tenemos que fijarnos en todas las instancias en las que esa lucha nos asusta, preocupa, interpela y cuestiona.

    Los varones tenemos mucho que ganar con la política feminista y LGBT. Esa lucha nos libera de muchas dimensiones opresivas de la masculinidad hegemónica, nos emancipa de las pesadas, casí siempre imposibles de cumplir, exigencias con las que fuimos educados y conformados como varones. Pero también sabemos que, cuando la lucha avanza, perdemos privilegios y ventajas. Y eso nos preocupa y nos asusta. Lejos de toda auto-culpabilización, el primer paso para que participemos de la lucha feminista y LGBT es que entendamos que todo esto, que apoyamos sin mezquindad, también nos incomoda en un lugar profundo.

  • Capitalismo y opresión de las mujeres

     

    Antoine Artous

     Con motivo de la publicación de una serie de artículos de Antoine Artous sobre la cuestión de la opresión de las mujeres en el sitio Europe solidaire sans frontiéres, inicialmente aparecidos en la revista Critique communiste en 1999, Contretemps pone a disposición de sus lectores/as uno de sus artículos, que trata sobre las relaciones entre la opresión de las mujeres y el sistema capitalista.

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    Si bien el capitalismo no ha inventado la opresión de las mujeres, ha creado la familia moderna. El análisis de la misma es indispensable para la comprensión de la opresión de las mujeres en la sociedad moderna. Este tema ha estado en el centro de las elaboraciones y discusiones de quienes tuvieron la ambición de producir un análisis materialista de la opresión de las mujeres en los años 1970 y 1980.

    “Opresión de las mujeres y capitalismo”: algunos/as encontrarán el título un tanto arcaico – o nostálgico, eso depende. Es un título que parece salido de un artículo escrito en los años 1970/1980. Esta resonancia es algo voluntaria. Después de todo, ese período ha conocido, en vinculación con el desarrollo del movimiento de mujeres, discusiones y trabajos que guardan toda su importancia en la actualidad.[1] Un buen testimonio de ello es la obra reciente de Christine Delphy, L’ennemi principal (Syllepse, 1998), que compila textos publicados entre 1970 y 1978. Por el contrario, La domination masculine (Seuil, 1998) de Pierre Bourdieu tiene la particularidad de silenciar todo ese trabajo. Dicha ocultación no puede dejar de ser un problema para un autor que pretende poner su conocimiento al servicio de las luchas de emancipación, dado que ignora las elaboraciones teóricas producidas en vinculación con esas mismas luchas…

  • El Género como Temporalidad Social: Butler (y Marx)

    Cinzia Arruzza

    Hacia fines de los noventa, Nancy Fraser y Judith Butler entablaron un interesante debate con respecto al carácter “meramente cultural” de la performatividad de género y la opresión sexual. Aunque ambas estaban de acuerdo en que la opresión de género se funda en condiciones materiales y tiene efectos materiales, estaban en desacuerdo con respecto a lo que queremos decir por “material”, y con la relación que el modo de producción capitalista tendría con la performatividad de género y la opresión sexual. En su artículo “Merely Cultural”, en respuesta a algunas de las objeciones que Fraser sostiene respecto a El Género en Disputa, Butler remarcó el rol de la heterosexualidad normativa al interior del modo de producción capitalista.[1] Refiriéndose al análisis marxista de la centralidad que tendría la familia en la reproducción de la fuerza de trabajo, Butler intentó mostrar que la heterosexualidad normativa, en conjunto con la falta de reconocimiento que en consecuencia se tendría de la homosexualidad y de otras formas de elección del objeto de deseo sexual, es una herramienta formidable para la perpetua reproducción de la familia mononuclear y heterosexual. En otras palabras, lejos de ser un hecho meramente cultural, la heterosexualidad normativa jugaría un rol crucial para el modo de producción en sí mismo y para el proceso de reproducción social como un todo.

    En su respuesta a este artículo, Fraser saludó “la dedicación de Butler, en su ensayo, a identificar y recuperar los aspectos genuinamente valiosos del marxismo y el feminismo socialista de los setenta que las modas políticas e intelectuales de la actualidad conspiran para reprimir”[2], pero la criticó por mostrar una cierta tendencia a confundir lo que es “material” y lo que es “económico”. De acuerdo con la distinción de Fraser, lo primero implica una serie de formas de discriminación sexual y de género implementadas y reproducidas por prácticas e instituciones sociales, tales como la educación y los sistemas de salud, mientras que lo “económico” refiere a las relaciones de producción. La opresión sexual tiene una dimensión propiamente material en ambos enfoques; tiene consecuencias para la vida de las personas y se sostiene en instituciones sociales, que no pueden ser vistas como mero lenguaje y actos de discurso, o como una mera falta de reconocimiento simbólico. Pero lo que no queda claro en el discurso de Butler es si la heterosexualidad normativa debiera también ser considerada un componente constitutivo de las relaciones de producción. Por ejemplo, ¿juega o no un rol estructurante en la división del trabajo?

  • Hacia un feminismo materialista y queer

     

    Traducido por Carmen Cohen

    Publicado en Contretemps

    Preguntarnos y teorizar sobre las posibles articulaciones políticas entre un materialismo marxista y la perspectiva queer resulta una tarea necesaria en los tiempos que corren. Mucho se ha debatido sobre esto desde la caída del Muro de Berlín y el colapso del así llamado “socialismo real”. Los proyectos revolucionarios y socialistas quedaron desde entonces reducidos casi con exclusividad a batallas micropolíticas de colectivos específicos (en este caso de géneros y disidencias sexuales) relegando o, anulando según el caso, la necesidad de una transformación radical de las estructuras capitalistas. Las discusiones en torno al marxismo, al feminismo y la teoría queer al problematizar cómo se imbrican la explotación de clase con la opresión de géneros reavivan nuestra voluntad de cambiar este mundo en su totalidad. Presentamos abajo un texto escrito por Sophie Noyé, una activista feminista francesa, en la revista Contretemps.

     

    Hacia un feminismo materialista y queer

    Este texto hace alusión a la propuesta hecha por la autora en la temática “materialismos feministas” en el coloquio “Pensar la emancipación” realizado en Nanterre en el mes de febrero de 2014. Se trata de dar cuenta de aquellos aportes teóricos que nosotras llamamos “el retorno del materialismo en los estudios queer”. Sophie Noyé se propone plantear el debate en torno a los lugares comunes que existen entre la teoría queer y el feminismo materialista a partir de las últimas reflexiones en los estudios queer.

    Introducción: Superar la oposición entre feminismos materialistas y teorías y prácticas queer en Francia.

    Este artículo se propone hacer una lectura crítica y teórica en torno al materialismo queer con el propósito de dialogar con los estudios feministas y materialistas franceses.

    En Francia, muchas feministas y, en particular las feministas materialistas, caracterizan al pensamiento queer como una demanda “posmoderna y posestructuralista” (ver Agone, 2010; Epstein, 2010), colocándolo en completa oposición con una perspectiva marxista y materialista. En la medida en que las teorías y prácticas queer se inscriben en gran parte dentro del pensamiento foucaultiano, las teóricas queer focalizan sus análisis en las relaciones múltiples de poder que operan en la normalización y performatividad de las subjetividades sexo-generizadas, dejan de lado así las dominaciones sistémicas y jerárquicas y omiten la división sexual del trabajo y los análisis sociales de género. Por su parte, las feministas materialistas denuncian la postura idealista, relativista e individualista de las políticas queer; les reprochan su incapacidad para proyectar estrategias de resistencia colectiva y su desinterés por aspirar a la abolición del sistema de géneros, y más integralmente, de todos los régimenes de dominación.

  • Los jardines cutáneos - Entrevista con Albertina Carri

     

    Por Sofía Ordynans

    Con su nueva producción, “Las hijas del Fuego” la directora de cine argentina Albertina Carri abrió el pasado domingo la selección nacional de la 20 edición del Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), que comenzó el 11 de abril y se extiende hasta el 22 del corriente.

  • Marielle Franco: mujer, negra, LGBT y cría de Maré

    Nuestro homenaje es recordarla como la mujer valiente y luchadora que fue. Difundimos esta entrevista por primera vez en español para que su llama no se apague. Marielle habla de sus luchas en el Concejo de Rio, de cómo llegó a la política, de sus dificultades como mujer, negra, madre soltera y favelada. La entrevista forma parte de una serie denominada Mujeres en la política, de la Revista Subjetiva*: 

     

    1. Como mujer negra que nació en la favela de Maré no debe haber sido fácil ocupar esta banca e, infelizmente, las mujeres aún son la excepción en ese espacio político. Entonces quisiéramos que nos cuentes quién sos, de dónde venís y cómo llegaste a este cargo.

    Marielle: Soy una mujer negra, pero antes de haber hablado mucho de eso, antes de haber reivindicado y comprendido qué es ser una mujer negra en el mundo, yo ya era de la favela. Soy nacida y criada en Maré, que para quien no es de Río es un complejo de dieciséis favelas, complejo porque es un aglomerado y no porque aquel lugar sea más complejo que cualquier otra ciudad, porque estamos hablando de una favela inmersa en Río de Janeiro y que, por lo tanto, es tan compleja como otros barrios.